Steve Herrick

An indiano blog

Grupo de Cooperativas de las Indias

Common interests: co-ops and commons

The democratic and socially conscious nature of co-ops make the knowledge commons a natural fit for us. A co-op is essentially a commons within itself already, and participating in the global knowledge commons is a very fitting next step.

cc_guidant_les_contributeurs

I started this blog to talk about the relevance and importance of co-ops and the commons to each other.  It’s about time I started talking about it.

Most people are probably fairly familiar with co-ops: businesses owned by their members and operated democratically. My favorite flavor of co-op is worker co-ops, where the members are the workers themselves. But people might not be as clear on what the commons is (or are).

A commons is collectively owned and managed resource or set of resources. It’s not publicly owned, or government owned, or owned by “everyone.” There’s a clear distinction between who’s an owner and who’s not. There are also clear rules for the commoners to follow in their day-to-day management, with consequences for rulebreakers. In fact, some have described the commons not as a place or a thing, but an activity: “commoning.” Also, for the record, there’s nothing the least bit tragic about it.

I see the commons as relevant to co-ops in two broad ways. The first is that a co-op behaves as a sort of commons, because work and the earnings from it are shared among the members. If we think in these terms, then our history goes back not a century or two, but many centuries. There are commons of one sort or another on every inhabited continent. In fact, historically, commons are the most frequent economic arrangement. The default, as it were. Co-ops are simply the most recent variant.

The second is a very modern take on a very old idea: the knowledge commons. No one used that term until quite recently, but the free sharing of information has been around since the invention of language. In my view, co-ops should participate in the digital commons by creating open data and using the peer-to-peer production model. This would mean making practically everything about the co-op and its work available to all under an open license: its product design, its processes, even its contracts with suppliers. Instead of practices based on secrecy, we can have practices based on transparency.

Why would we do this? Well, it’s frequently observed that knowledge is power. It would seem natural to want to concentrate knowledge to concentrate power, but that’s not what co-ops are about. Co-ops deliberately distribute ownership so as to distribute decision-making abilities, and this is a logical extension of that. Transparency and open data empower anyone who picks them up and uses them. That could include competitors, but competitors will most likely be able to reverse-engineer and reproduce most of our advantages anyway. This is really more of an open-source model, where those who make use of our open data may well improve on it, and feed those improvements back to us.

The democratic and socially conscious nature of co-ops make the knowledge commons a natural fit for us.  As I said above, a co-op is essentially a commons within itself already, and participating in the global knowledge commons is a very fitting next step. It’s consistent with all the co-op principles, especially 5, 6, and 7. Indeed, not only are a good number of co-ops already doing this, there’s a term for co-ops dedicated to it: open co-ops. But we don’t need a special name to participate, we can simply start whenever we want.

«Common interests: co-ops and commons» recibió 8 desde que se publicó el November 28, 2016 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Steve Herrick.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Hay un tema importante en la relación entre comunal y cooperativismo que creo que es importante de cara al futuro. El comunal agrario y pescador sobrevivió durante casi 8000 años porque a su alrededor vive el tejido denso de las relaciones comunitarias, las complicidades, los equilibrios, etc.

    En la era industrial el cooperativismo intentó esto, pero… tenía un problema de escalas en su relación con el entorno directo. Solo el cooperativismo católico dio respuestas parciales que funcionaron en el tiempo (MCC hasta la reforma de los ochenta, el cooperativismo belga y francés, etc.) y de una forma más completa y funcional, el kibutz, claro.

    ¿Cuál es el problema del cooperativismo de plataforma, el «cooperativismo abierto» etc.? Que surge al otro lado de la frontera cultural del individualismo. Parece pensado para minimizar las relaciones interpersonales.

    Creo que el cooperativismo sirve y servirá al comunal si y solo si, preserva y desarrolla ese tejido denso de relaciones… que es el objetivo!! Que es aquello en lo que queremos basar la sociedad!! Es decir, a las dos patas -comunal y cooperativismo- hay que añadir una tercera -comunitarismo- si no queremos condenar el resultado a caer.

    (Se que a veces parezco una especie de guardián en cruzada contra el individualismo protestante… tal vez lo soy, no sé… pero la verdad es que no se les ocurre una buena, es lo más destructivo que puede hacerse en una época de descomposición)

  2. Y sobre el «cooperativismo abierto»… bueno, merece una crítica más extensa pero, tal y como lo piensa Michel, parece diseñado para disolver e invisibilizar la centralidad del trabajo y creo que si sale del mundo CIC se convertirá inevitablemente en un esquema burocrático útil para la nueva élite oenegista (ONGs) profesionalizada igual que el «capitalismo bávaro» cuyo modelo de participación replica, se ha convertido en la forma de dar protagonismo y poder a la élite de burócratas sindicales.

  3. Encontré los criterios de Michel para las coops abiertas aquí: http://wiki.p2pfoundation.net/Open_Cooperatives#Criteria_as_Proposed_by_Michel_Bauwens

    Debe de ser que te gusta la parte de contribuir al procomún. ¿Cuál parte sirve para invisibilizar la centralidad del trabajo?

    • Sustituir la dirección del trabajo por el trabajo por toda una serie de ONGs, fundaciones y supuestos representantes -no electos por nadie- del «interés general». Su modelo de consejo social no es otra cosa que un patronato, una tutorización de los trabajadores desde ámbitos -las charities, la academia- que representan en realidad a esa clase media bienpensente y esa pequeña burguesía académica, controlando uno de los pocos ejemplos reales de autonomía del trabajo.

      • Hmmm. Me había enfocado en la ampliación del procomún, sin dar mucha atención a lo de los interesados. No me opongo a ninguna forma de cooperativa, pero solo voy a promover activamente las cooperativas de trabajo.

        • No, si una «cooperativa abierta» puede ser una cooperativa de trabajo. La gracia, lo que la distingue es ser dirigida por esos «stake holders» que la tutorizan. Adiós autonomía del trabajo.

          ¿Por qué no se ve eso? Por un lado porque Michel es parte del mundo de fundaciones y ong’s y al mismo tiempo que tiende a valorar a cada organización como representante de lo que dice querer representar por su teoría sobre el rol de las grandes ongs como cuidadoras del comunal, tiene difícil ver la importancia de la centralidad del trabajo, su autonomía, etc.

          Para rematar, la supuesta materialización de la coop abierta, la CIC, es más un movimiento social que otra cosa, con poca experiencia productiva real, de la que sale a mercado. Por eso pueden declararse coop abierta como podrían declararse cualquier otra cosa. Las tensiones entre trabajadores y «patronato» que un modelo así produce donde hay cooperativas tutorizadas (como el grupo ner) o incluso en el seno de las ONGs medianas y grandes, no se van a producir en su caso. Por eso, lejos de ilustrar la validez del modelo de la «coop abierta», la CIC para mi, es la prueba de que solo funciona como simulacro.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] El cooperativismo y el comunal El cooperativismo fue la evolución del viejo comunal en la era industrial, pero ahora es el puente hacia el nuevo comunal y el comunitarismo. […]

  2. […] Last week, I talked about how co-ops are largely a modern take on the commons, even though we’ve forgotten about that in the English-speaking world. As we reacquaint ourselves with this idea, one of the important ways we cooperators can re-engage with our commons heritage is participate in the knowledge commons, which distributes useful information in ways that empower anyone with enough initiative to make use of it. […]

Leave a Reply

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos nuestros blogs en la
página de registro de Matríz.